Joyería Flor de la Vida

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Amor y Bodas Todos

Consejos de limpieza y cuidado para diferentes tipos de metales.

Para Joyería Flor de la Vida es importante no solamente que hayas encontrado la joya ideal que estabas buscando, sino también que tengas a mano algunos consejos prácticos para mantener su brillo y belleza en perfecto estado, casi como el día en que salió de la tienda.  Para ello, hemos preparado estas sugerencias que te van a ser muy útiles para la limpieza y  cuidado de tus anillos, dijes y piezas de joyería. Además, queremos añadir algunas recomendaciones para la limpieza de otros metales en general, los cuales están presentes en muchos artículos que utilizamos a diario y que debido al uso van perdiendo su brillo inicial. 

El oro es un metal bastante resistente al óxido, sin embargo las joyas y objetos de oro con el tiempo tienden a perder su brillo y a oscurecerse. Incluso si no usamos con frecuencia las joyas, el oro se opaca y necesita de una buena limpieza. Además es importante que las joyas tengan siempre un buen mantenimiento y permanezcan brillantes y bellas como el primer día.  

Existen tres tipos de oro, el amarillo, el rosa y el blanco y cada uno de ellos tiene sus propias características. Desde siempre, el oro amarillo ha sido el más conocido y el más común. Los grandes tesoros encontrados en excavaciones, joyas, adornos arquitectónicos y corporales, baños de  pan de oro en las iglesias de la época colonial de América fueron y son de oro amarillo. El oro que se utiliza para joyería es de 18 quilates por ser más resistente que el oro puro de 24 quilates. El oro amarillo se oscurece muchísimo menos que el oro blanco y que la plata.

El oro blanco es una aleación de oro de 24 quilates, plata y paladio o platino y para que tenga un aspecto brillante se le aplica una capa de rodio. Este oro también se le utiliza para la elaboración de piezas de joyería desde hace bastante tiempo, sobre todo porque la combinación de colores con algunas piedras, es realmente espectacular. 

El oro rosa, se ha convertido en una tendencia y ahora es muy conocido. Por ejemplo, los anillos de matrimonio en oro rosa son muy apetecidos por las parejas por su originalidad. Su aspecto rojizo se debe a la aleación de oro con cobre. 

La limpieza del oro es bastante simple y es importante sobre todo mantener las piezas en buen estado, sobre todo si su uso es diario como en el caso de anillos de boda o anillos de compromiso. El método más sencillo, para cualquier tipo de oro es limpiar la joya con agua y jabón de ph neutro, sumergirla por unos minutos y luego frotarla con un cepillo de cerdas suaves, enjuagar con abundante agua y hacer un doble secado con un paño para evitar que quede humedad.

Otro método sencillo y muy económico es limpiar tus joyas de oro amarillo, blanco o rosa con bicarbonato de sodio. Espolvoréalas con bicarbonato de sodio hasta cubrirlas por completo y luego hiérvelas a baño María por unos minutos. Pásales el cepillo de cerdas suaves y enjuágalas con abundante agua fría, teniendo cuidado de eliminar todos los restos de bicarbonato y suciedad. Sécalas y con un paño o franela suave sácales brillo y verás que quedarán como nuevas.

Un truco que puedes utilizar para la limpieza de cualquier tipo de oro es combinar el vinagre con bicarbonato de sodio. Juntos son muy eficaces para la limpieza de joyas de oro.  Cubre las joyas con una pasta de bicarbonato y agua y luego en un recipiente, cúbrelas con vinagre. Deja que actúen estas sustancias por unos minutos, enjuaga y sécalas con un paño. Vas a obtener un excelente resultado de limpieza. 

La pasta de dientes también es un gran limpiador de oro, de cualquiera de sus tres colores. Pásales un cepillo de cerdas suaves cubriéndolas totalmente con pasta, deja que ésta actúe por unos minutos y luego enjuágalas con agua tibia. Asegúrate de un buen secado y finalmente abrillántalas con una franela suave.

Ahora, veamos cómo se limpian los diferentes metales. El aluminio es un metal muy presente en nuestros hogares, en marcos de ventanas y puertas o en nuestra cocina; por ejemplo, si tienes una de esas cafeteras italianas pequeñitas, en las que el café te sale de maravilla, habrás notado que por más que la laves, siempre quedan manchitas de café. Para eso, lo mejor es utilizar una mezcla de ceniza y jabón o de alcohol con aceite de oliva, frotar cualquiera de estas dos mezclas con un paño limpio y enjuagar con abundante agua. No es recomendable utilizar estropajos de metal porque el aluminio se raya fácilmente. Lo ideal es tratar de cuidar los objetos de aluminio desde el principio, para evitar que se dañen.  Para las ollas, lo mejor es dejarlas en agua caliente y jabón para que la grasa y la suciedad se ablanden solas. 

Cómo limpiar el acero? Las cocinas hoy en día están embellecidas con una gran variedad de electrodomésticos en acero y ese toque de modernidad y brillo se esfuman cuando comienzan a aparecer las huellas dactilares de sus dueños por todas partes. Lo mismo pasa en la grifería, en donde por más cuidado que se ponga, las gotitas de agua hacen su agosto dejando su marca. Si bien existen productos específicos para la limpieza de este metal, no hay nada más fácil y sobre todo más económico que un remedio casero. Nuevamente el aceite de oliva, el protagonista por su bondad infinita casi para todo, es el que dará el brillo perfecto a los implementos de su cocina y a sus baños.  Otros fabulosos limpiadores caseros son el vinagre y el bicarbonato. Basta pasar un pañito empapado por la superficie a limpiar con cualquiera de estos productos, enjuagar bien con agua, secar con un paño y todo quedará reluciente como antes.

Las joyas y objetos de plata requieren una limpieza regular. La plata moderna, gracias a los tratamientos a los que es sometida, se mancha mucho menos que la plata antigua. La plata antigua se vuelve negra muy rápido y requiere limpiarla a fondo y abrillantarla al menos una vez al mes. El bicarbonato de sodio es ideal para esta limpieza. Puedes espolvorear un poco de esta sustancia sobre tus objetos de plata o hacer una pastita de bicarbonato con un poquito de agua y untarla sobre toda la superficie, enjuagar con abundante agua y frotar, como Aladino a su lámpara, para obtener el brillo deseado. La pasta dental es otro aliado económico y eficaz para la limpiar la plata. Al igual que el bicarbonato, sólo se requiere de colocar la pasta, cepillar el objeto o joya con un cepillo de dientes de cerdas suaves  y por último enjuagar.

Esperamos que estos consejos te hayan sido de mucha utilidad y no te olvides de visitar nuestra página web donde encontrarás más información sobre quiénes somos y muchos artículos interesantes relacionados con el mágico mundo de la joyería.

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